Era un barco navegando
con el viento de poniente,
era un barco que buscaba
el descanso que merece.
Eran voces de sirenas
en la playa sonrientes,
eran ninfas que jugaban
y cantaban a los peces.
Era un barco que llegaba,
un marino muy paciente,
era el hombre de su vida,
el marino que ella quiere.
Teseo ©
17/04/08

