Simplemente esperaba que llegaras,
simplemente te amaba en el silencio;
esperaba tus pasos vida mía,
esperaba vinieras a mi encuentro.
Esperaba cual rosa ilusionada
esa brisa que sopla con el viento,
esa mano que viene a recogerla,
temblorosa y nerviosa con sus dedos.
Esperaba ese soplo deseado,
ese suave susurro con un beso,
esa frase que lleve a sus oídos,
"buenos días, amor, ¡cuánto te quiero!"
Teseo ©
08/04/08

