He venido sin letras y sin versos
con el alma en la mano, de mi amada,
he venido con traje deslucido
y maleta de tiempo destrozada.
He venido en la noche misteriosa
a buscar el candor de su mirada,
ese sueve murmullo que me deja,
esa boca que siento desvelada.
He venido mezclado con el viento
a escuchar el sentir de su llamada,
ese dulce y alegre escalofrío,
recorriendo mi carne atormentada.
Teseo ©
21/04/08

