A ti, te debo la vida,
a ti, te debo mis sueños;
mi vida ya se marchaba,
mis sueños estaban muertos.
Tú me dejaste un tesoro
con tu sonrisa y salero,
y diste fuerza a mi vida
para vivirla de nuevo.
Tú me diste la alegría
que escapaba de tu cuerpo
con esa gracia sencilla,
con tu baile con esmero.
Teseo ©
10/04/08
.jpg)
