Dejemos que se calmen las mareas
y pasen los temidos temporales,
miremos a la vida mientras tanto
tomando de la misma sus mensajes.
Veamos como cubre el horizonte
las olas de los mares tan gitantes,
con formas de sirenas caprichosas
envueltas entre espumas y corales.
Dejemos que descargue la tormenta
y lloren, de las nubes a los mares,
las gotas que han bajado de los cielos,
las lágrimas saladas e inmortales.
Teseo ©
16/05/08

