Porque así yo te quiero, te respeto
esperando recibas mi llamada;
esa brasa sutil, ese chispazo,
que te manda mi alma enamorada.
Verás que corre el tiempo lentamente,
y pasan los inviernos y veranos,
un día te detienes sorprendida,
sitiendo que te rozan unas manos.
Unas manos con dedos y caricias,
unos dedos que quieren dibujarte,
recorrer los senderos de tu cuerpo
y al final, descansar, para abrazarte.
Teseo ©
12/05/08

