Me van llevando las olas
por esas aguas tan negras,
aguas de mares profundos
donde no hay puertos que esperan.
Llevo un suspiro en el pecho
y una plegaria en la lengua,
pidiendo a dios, en mi rezo,
que alivie pronto las penas.
De punta a punta los mares,
el cielo cubre de niebla,
es la niebla de las dudas,
que las galernas nos dejan.
Teseo ©
25/06/08

