lunes, julio 07, 2008

LATE EL CORAZÓN


Late el corazón acelerado
en una arritmia loca y desatada,
sin freno, ni control,
ni nada que lo pare.

Es como un caballo desbocado,
un pura sangre sin relinchos,
pero lleno de nervios e inquetudes,
sacudido por una electricidad,
por un deseo de ser y estar presente,
de gritar a los cuatro vientos,
y decir "aquí estoy, mírame,
tómame, soy tuyo"...

Late el corazón embravecido
y duele el pecho,
con ese golpe de mar, imprevisible,
de las olas constantes,
que sin orden ni concierto,
llegan a romper en la escollera.

Teseo ©
07/07/08