Yo nací junto al mar en una tarde
con las olas llegando a la ribera
y nací en la casa de un marino
y sentí el salitre por mis venas.
Una brisa, soplaba de nordeste,
llegaba de la barra y la Barquera,
y vino hasta mi lado a saludarme
a dejarme suspiros en mi oreja.
Y crecí entre rampas y machinas
y viví temporales y galernas,
y escuché las llamadas a mi padre,
en la noche, del mozo, en la escalera.
Teseo ©
30/07/08

