Hay nieblas que aparecen de mañana,
son nubes sin maldades ni tormentas,
nos dejan en el alma mil suspiros,
la magia de sus grises y belleza.
Tú sientes que tu alma se estremece,
que vibran las campiñas en la vega,
que nacen con la luz de la mañana.
las flores de las plantas en la tierra.
Y sientes las campanas de tu pueblo,
campanas en la torre de la iglesia,
que llaman a los rezos vespertinos,
y tocan esa fibra de las venas.
Teseo ©
01/08/08

