Era un fuego cruzado de miradas
que buscaban el fondo de los ojos,
yo miraba el temblor de tu pupila
tú mirabas los míos tan absortos.
Una dura batalla se libraba
en dos pares de ojos tan ansiosos,
una guerra de oscuros sentimientos
que afloraban del pecho como abrojos.
Tú leías el libro de mi vida
y veías las aguas del arroyo,
las tormentas y lluvias tropicales
que llevaron la misma hacia el otoño.
Teseo ©
01/11/08

