Yo sigo tras tus pasos en la niebla
y cuento las estrellas una a una
las cuento mientras miro tus pupilas
y estrecho, entre mis brazos, tu figura.
Suspiras y te agachas lentamente,
y buscas un descanso entre la bruma,
yo escucho tus latidos presuroso
y siento la caricia de la luna.
Quizás tras esta niebla esté la puerta,
la tibia habitación, sin cerradura,
la cuna con su espejo refulgente,
la cama que se estira en la laguna.
Teseo ©
03/04/08

