Era un día diferente,
era un pecho y un latido,
era un eco que devuelve
otro nombre muy distinto.
Eran flores y claveles,
eran rosas y jacintos
eran flores simplemente
de colores amarillos.
Era el pecho de la madre,
era el grito de aquel niño,
era el grifo de su pecho
que buscaba con ahínco.
Teseo ©
04/04/08
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