Nacían margaritas por el suelo,
crecían con blancura inmaculada,
temblaban con la brisa levemente,
dejando alegres notas en el alma.
Llegaba la florida primavera
vestida con colores y su capa,
llegaban a su lado las alondras,
venían con su vuelo y con su gracia.
Cantaban en la arena las sirenas
morían a sus pies, las olas blancas,
dejaban mil suspiros y cantares,
las lindas caracolas de la playa.
Teseo ©
06/06/08

