Volvías regresando con la lluvia
con paso menudito y muy ligero,
marchabas a tu casa y con tu gente,
volvías de la calle y del paseo.
Y tu cuerpo mojado cobró vida,
con el agua bajada por tu pelo,
con la cara, tan dulce, arrebolada,
y el calor desbordando por tu pecho.
Yo te vi regresando paso a paso,
y miré tus pasitos muy atento,
¡tenías tanta gracia en tu figura!,
¡llevabas a tu cuerpo con salero!
Teseo ©
05/06/08

