Descorres la cortina del pasado
y miras cara a cara aquellos días,
comprendes que el pasado no es presente,
y entiendes sensaciones ya vividas.
Es bueno detenerse en el presente,
sacar de tu mochila las heridas,
hacer que los recuerdos se desaten
y ver toda la esencia de la vida.
Pudiste estar ausente en el pasado,
vivir y ser feliz sin compañía,
con sólo aquellos sueños e ilusiones
cual dulce margaritas florecidas.
Teseo ©
03/08/08

