Un castillo se estira en la colina
con viejos y robustos torreones,
son piedras del pasado que perduran,
nos hablan de batallas y tambores.
Sus muros, coronados por almenas,
resisten a los vientos y ciclones,
y cuentan entre risas y susurros
romances de enemigos y traidores.
Yo piso entre sus piedras con cuidado
no quiero que se pierdan los clamores,
ni el eco de suspiros retenidos,
parados en el tiempo y los relojes.
Teseo ©
04/08/08

