Se apagaron las luces de la calle
y nos quedamos ambos en silencio,
una luna en el cielo se estiraba
y tú también lo hacías en mi pecho.
Me estremecí sintiendo tus caricias,
y ese candor tan dulce de tus dedos,
yo no sabía cómo preguntarte,
y una mirada tuya rompió el hielo.
Tenía mil preguntas en los labios
que querìan salir hasta tu encuentro,
pero te hice tan sólo una pregunta
que respondió tu boca con un beso.
Teseo ©
14/08/08

