Han soplado mis labios a la brisa
a dejar un susurro con tu nombre,
a mandar con el mismo mi saludo,
y también tantos sueños e ilusiones.
He dejado a la brisa ese mensaje
con la nota secreta de un acorde
sacada en la mañana, de este día,
del arpa que ha sonado por la noche.
Una lágrima brota en la pupila
y nubla mis ojitos soñadores,
se estira por los surcos de la cara
y baja hasta mi pecho como un broche.
Teseo ©
13/11/08

